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El arte en Internet abril 29, 2010

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El arte en Internet

Ana del Rocio Aguilera

Entre 1994 y 1998 se formaron muchas de las comunidades orientadas al arte en Internet. La Web permitió que el arte dejara de ser meramente expuesta en las burocracias de ámbitos institucionales. Y, rápidamente, comenzó a tener aceptación y con ello se observó un crecimiento importante en la lista de suscriptores de las galerías virtuales.

Como el arte es una materia dinámica y evolutiva, en poco tiempo nacieron nuevos manifiestos y polémicas por esta nueva tendencia artística que se denominó: Net.art

El ‘Net.art’, que hace referencia al arte de la red y las comunicaciones, nace en 1995 gracias a una transmisión mal lograda de un ‘e-mail’ anónimo enviado al artista Vuk Cosic.

Esta nueva corriente permitía que interactuaran comunicaciones y gráficos, correos, textos e imágenes, facilitando a los artistas el intercambio de ideas y un diálogo permanente.

Entorno al Net.art surgieron los primeros colectivos artísticos virtuales impulsados por ideas y metas en común, propósitos e ideales colectivos que fueron  aprovechando todas las posibilidades de la Internet: inmediatez e inmaterialidad. El ‘e-mail’, ha sido la herramienta dentro de un espacio de igualdad, que traspasa las fronteras internacionales cada día. Fue así como se construyó una comunidad más igualitaria en donde el arte se mantuvo presente en cada una de las actividades cotidianas.

En lo personal considero que la forma en la que nos mantenemos comunicados, actualmente, ha sido el ‘boom’ que ha disparado al mismo tiempo la tecnología. Creo que ahora estoy más en contacto con mis amigos aunque no hable con ellos, o hace años que no los he visto. Sin embargo, ahora sé lo que están haciendo y me siento conectada a ellos. Es por esto que quiero compartir esta pintura digital que hecho para nuestra gran Conexión Iberoamérica. La he titulado: “Conexiones”.

“Volar a ti, volar contigo, volar por ti; en medio de todas esas…conexiones”.

Para seguir la historia del Net.art he encontrado este maravilloso artículo publicado como “WEB WORK A HISTORY OF INTERNET ART” en ARTFORUM International, nº 9 May 2000, pp. 162-167, 190. [ Traducción: Remedios Zafra ] .  El link es el siguiente:

http://aleph-arts.org/pens/greene_history.html

Ana del Rocio Aguilera es Mexicana, diseñadora gráfica y miembro de Conexión Iberoamérica.

Apoyo psicológico en desastres abril 16, 2010

Posted by conexioniberoamerica in Reflexiones.
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En los últimos meses nos han llegado, desafortunadamente, diversas noticias de catástrofes naturales, un poco por todo el mundo. Aunque no sea posible impedirlas, es fundamental reflexionar sobre lo que se puede hacer para minorar los daños. Virginia Paloma Castro expone sus ideas sobre el apoyo psicológico en estas situaciones.

Apoyo psicológico en desastres

Virginia Paloma Castro

Las situaciones extremas sufridas recientemente en Haití y Chile, como consecuencia de los desastres naturales y humanos, nos hacen preguntarnos acerca de cuáles serían las mejores vías a seguir para paliar dichas problemáticas.

La respuesta de solidaridad internacional que se suele generar en torno a estas catástrofes provee ayuda a estas poblaciones en su primera fase de recuperación. Sin embargo, la ayuda material acaba más pronto que tarde y las personas suelen quedar abandonadas en su tragedia. El trabajo psicosocial realizado con los afectados pretende darles las herramientas necesarias para que puedan desenvolverse de forma independiente y satisfactoria en sus vidas.

En este contexto, responder a las necesidades psicológicas de estas personas ha pasado a ser una preocupación primordial en la asistencia humanitaria internacional. Pero, ¿En qué puede contribuir el psicólogo(a) en todo esto? El apoyo psicológico debe integrarse en toda la secuencia de acción: antes, durante y después de la catástrofe.

Antes de cualquier tragedia humanitaria, el trabajo de prevención es fundamental. La preparación adecuada de la población sobre cómo actuar frente a terremotos, huracanes u otros desastres naturales puede empoderar a los individuos y disminuir las consecuencias negativas de su ocurrencia.

Además el psicólogo(a) debe desarrollar un pensamiento crítico y la capacidad transformativa en la población a través de lo que se conoce como ‘alfabetización psicopolítica’ (Prilleltensky & Fox, 2007), donde se transmite la idea de que los problemas individuales o psicológicos están relacionados con la dimensión política. Por ejemplo, observar que la catástrofe humanitaria provocada por el terremoto en Haití no tiene las mismas consecuencias que en Japón, y esto no por un castigo divino, sino por los sistemas sociales injustos a nivel global.

Una vez producida la tragedia humanitaria, las personas afectadas tienden a presentar o ser más vulnerables a una gran variedad de sintomatología (ansiedad, trastorno de estrés postraumático, somatizaciones, tristeza, desesperanza, falta de energía, problemas de concentración, etc.) Además, problemas psicológicos resueltos en el pasado, resurgen ante situaciones de caos e incertidumbre (Kamps, 2008). Diferentes formatos por lo general son utilizados por los psicólogos para hacer frente a estas situaciones traumáticas justo después de un desastre natural (basado en Dudley-Grant, Mendez, & Zinn, 2000):

(a) Grupos de recuperación (la mayoría de las víctimas quieren compartir su historia, a modo de catarsis. Además, este tipo de grupos ayuda a comprobar que hay otras personas en la misma situación, mitigando y compartiendo el dolor).

(b) Talleres de gestión del estrés y técnicas de relajación (ayudan a entender los síntomas de estrés experimentados, su naturaleza y sus efectos, así como saber cómo controlarlos).

(c) Ejercicios de auto-conocimiento (las personas se definen y se caracterizan como únicas y valiosas, ayudando a aumentar la autoconfianza en las posibilidades que cada uno tiene para hacer frente a los problemas); y

(d) Actividades específicas para niños y adolescentes (su principal objetivo es transmitir conocimiento certero sobre la naturaleza de los desastres naturales, para desmitificar leyendas sobre ellos; así como reducir el estrés y fortalecer su resistencia a través de intervenciones interactivas).

A nivel comunitario, los supervivientes pierden su sentido de ‘lugar’. En este contexto, el psicólogo(a) facilitará una evaluación participativa de la crisis, es decir, tratará de conocer el efecto del desastre desde el punto de vista de los afectados, así como conocer con qué recursos y fortalezas se cuenta en el grupo para hacerle frente. Para ello, utilizará la observación, hará entrevistas con informantes clave y recogerá diferentes ‘historias de vida’. En base a este primer ‘diagnóstico’, los psicólogos  trabajarán para que los miembros de la comunidad decidan por ellos mismos los pasos que tienen que tomar para reestablecer ese ‘lugar’, llegando a ser participantes activos en la reducción de su propio estrés. Este reestablecimiento del sentido de ‘lugar’ a través de la movilización comunitaria llevará como resultado a un bienestar tanto físico como psicológico (Prewitt-Diaz, 2008).

Después de la primera respuesta de emergencia ante la tragedia humanitaria, la tarea de los psicólogos será la de propiciar que los supervivientes creen raíces en sus nuevas redes sociales, que empiecen a conectarse, a participar juntos en iniciativas para mejorar su comunidad, y a generar el sentimiento de pertenencia que tanto necesitan. Los desastres tienden a unir a las personas. Los psicólogos tratarán de organizar esta unión espontánea, promoviendo la generación de proyectos comunitarios que les permitan sentir que las cosas pueden mejorar con el compromiso de todos. El sentimiento de pertenencia recuperado permite a las personas ser libres para expresar su identidad, sus raíces, emociones y compartir sus historias dentro de un contexto seguro (Prewitt-Diaz, 2008).

Por tanto, el profesional de la psicología debe favorecer la construcción de sentido de comunidad entre los afectados, colaborando en que los individuos tengan un renovado interés en la reconstrucción de su barrio o ciudad. Como se suele decir, de lo malo siempre se obtiene algo positivo. Los psicólogos promoverán que las personas salgan fortalecidas, y no hundidas, de esta experiencia. Trabajarán para que las personas sean seres activos de su historia personal y de la historia, con capacidad de decisión y transformación; y no seres pasivos a los cuales les ‘pasan’ cosas ‘impredecibles o incontrolables’, como los desastres naturales.

Referencias:

Dudley-Grant, G.R., Mendez, G.I., & Zinn, J. (2000). Strategies for anticipating and preventing psychological trauma of hurricanes through community education. Professional Psychology: Research and Practice, 31 (4), 387-392.

Kamps, J.L. (2008). Reflections on Hurricane Katrina and its impact: One psychologist’s experience. Professional Psychology: Research and Practice, 39 (1), 7-11.

Prewitt-Diaz, J.O. (2008). Integrating psychosocial programs in multisector responses to international disasters. American Psychologist, 3, 820-827.

Prilleltensky, I. & Fox, D. (2007). Psychopolitical literacy for wellness and justice. Journal of Community Psychology, 35 (6), 793-805.

Virginia Paloma Castro es Española, psicóloga y miembro de Conexión Iberoamérica.